La Cirugía Mínimamente Invasiva o cirugía de mínimo abordaje es el conjunto de técnicas terapéuticas que minimizan la agresión para realizar los procedimientos quirúrgicos necesarios para cada patología.

El término laparoscopia se le da a un grupo de operaciones realizadas con la ayuda de una cámara colocada en el abdomen. Originalmente, la laparoscopia se usaba para procedimientos ginecológicos tales como la ligadura de trompas, pero en la actualidad permite realizar cirugía mínimamente invasiva practicando sólo una pequeña incisión en el abdomen.

La Cirugía Mínimamente Invasiva (CMI) puede ser aplicada en multitud de especialidades médicas ya que se trata de un concepto global que enmarca hoy día a casi todas las disciplinas médicas como: cirugía general, ginecología, urología, traumatología, cardiología, vascular, neurología…

Además, enmarca amplitud de técnicas incluyendo la endoscopia o la cirugía laparoscópica y percutánea. Estas aproximaciones terapéuticas son muy complementarias, y cada vez más se están aplicando de forma combinada para el tratamiento de casos individuales, ofreciendo así una serie de ventajas frente a la cirugía tradicional o abierta:

    • Drástica reducción en el dolor.
    • La recuperación acelerada / volver a caminar y la actividad diaria.
    • Reducción de la UCI y la estancia hospitalaria.
    • Mejora la función pulmonar postoperatoria.
    • Mejora de la calidad de vida de vida.
    • Reducción de la necesidad de rehabilitación cardíaca para pacientes hospitalizados.
    • Resultados estéticos altamente mejorados.